Sara: nacida sin identidad, es la tercera novela de Mickaël Parienté. Ella nos
sumerge en un misterio psico-genealógico de múltiples estratos: la búsqueda
incesante de la protagonista de sus raíces biológicas, incitada por el nacimiento de
una hermana; Sara, adoptada por un padre judío, único sobreviviente de su familia
durante la Shoá, y una madre judeo-tunecina, obsesionada con el deseo de tener un
hijo propio. El amor excesivo del padre por su hija adoptiva y su insistencia en
nombrarla Sara suscitan muchas interrogaciones. El hecho de que Sara también
traiga al mundo un hijo de padre desconocido le provoca sentimientos de culpa,
que la llevan a abandonar la exploración de sus raíces para dedicarse por entero al
niño. A lo largo de esta intriga, el autor nos ofrece una exploración analítica de las
relaciones distorsionadas y las conclusiones dolorosas. El estilo de escritura realista
nos brinda una novela emocionante que el lector prosigue sin poder detener la
lectura.